El consejero de Medio Ambiente, Industria, Universidades, Investigación y Mar Menor, Juan María Vázquez, en la rueda de prensa sobre el Plan de Acción a Corto Plazo por Episodios de Contaminación Atmosférica.

El consejero de Medio Ambiente, Industria, Universidades, Investigación y Mar Menor, Juan María Vázquez, en la rueda de prensa sobre el Plan de Acción a Corto Plazo por Episodios de Contaminación Atmosférica.

El nuevo Plan incluye 48 medidas en 13 ámbitos de actuación y permitirá activar una respuesta coordinada de todas las administraciones implicadas para reducir la duración e intensidad de los episodios.

La Región de Murcia continúa dando pasos en la protección de la calidad del aire. El Gobierno regional da un paso decisivo con la elaboración del nuevo Plan de Acción a Corto Plazo por Episodios de Contaminación Atmosférica, un instrumento que permitirá actuar de forma anticipada, coordinada y proporcionada ante posibles situaciones de contaminación.

El documento publicado en el Portal de Transparencia, y que inicia hoy su periodo de información pública, “establece por primera vez un sistema único de actuación para toda la Región de Murcia y adapta la respuesta autonómica a las nuevas exigencias de las normativas europea y estatal en materia de calidad del aire”, explicó el consejero de Medio Ambiente, Industria, Universidades, Investigación y Mar Menor, Juan María Vázquez.

El consejero apuntó que el principal valor del documento es la anticipación, “porque la mejor forma de proteger a la población es anticiparse a los problemas antes de que se produzcan. Este Plan convierte la información ambiental en capacidad de respuesta y dota a la Región de una herramienta moderna, coordinada y alineada con los nuevos estándares europeos”.

El nuevo Plan incorpora un total de 48 medidas distribuidas en 13 ámbitos de actuación, que abarcan desde la información preventiva y la coordinación institucional hasta la movilidad, el transporte, la actividad industrial, la agricultura, las emergencias, la actividad portuaria, la construcción o las actividades recreativas al aire libre.

Juan María Vázquez destacó el “amplio espectro y los distintos actores y administraciones” que se implicarían en la aplicación de estas medidas, y puso como ejemplo las que afectan al tráfico y el transporte, como la regulación extraordinaria de las zonas de carga y descarga, que implementarían los ayuntamientos; la activación de los paneles informativos en las carreteras, a cargo de la Consejería de Fomento y el  Ministerio; o el refuerzo de las líneas y frecuencias de transporte público por parte de Fomento y los ayuntamientos.

“Hay medidas que incluso se aplicarían a través de la Autoridad Portuaria, como la reducción de las operaciones de carga de graneles; o que impacten en nuestro campo, como la suspensión de la quema de restos agrícolas y forestales, que correspondería a la Consejería de Agricultura y a los consistorios”, apuntó el consejero, quien recordó que “se trata de una hoja de ruta que permitirá que todas las administraciones implicadas actúen bajo un mismo esquema, con criterios homogéneos y una única referencia técnica para afrontar cualquier episodio de contaminación atmosférica”.

Fases de activación

El sistema establece dos niveles de activación. El primero, denominado Nivel de Información, se activará cuando los datos o las previsiones indiquen concentraciones elevadas de contaminantes que aconsejen reforzar la vigilancia, la información pública y las medidas preventivas.

El segundo, Nivel de Alerta, se reservará para situaciones de mayor intensidad o cuando exista una previsión fundada de que puedan alcanzarse concentraciones que requieran una respuesta inmediata por parte de las administraciones competentes.

Los niveles se activarán a partir de datos validados por la Red Regional de Vigilancia y Control de la Calidad del Aire y de las previsiones técnicas disponibles para contaminantes como las partículas PM10 y PM2,5, el dióxido de nitrógeno, el dióxido de azufre o el ozono troposférico. “Esto permitirá, por ejemplo, que ante la previsión de un episodio de contaminación, las administraciones reciban avisos coordinados y activen con antelación las medidas previstas por ellos mismos en sus respectivos ámbitos de actuación”, remarcó el consejero Juan María Vázquez.

El sistema se apoyará en la Red Regional de Vigilancia y Control de la Calidad del Aire, integrada actualmente por 11 estaciones fijas y una unidad móvil distribuidas por toda la Región, que permiten conocer en tiempo real la evolución de los principales contaminantes atmosféricos y disponer de información técnica para anticipar posibles episodios de contaminación.

Medidas preventivas y respuesta coordinada

La Dirección General de Medio Ambiente será la unidad técnica responsable de evaluar la situación, validar los datos registrados por la red autonómica, analizar las predicciones disponibles y comunicar la activación de los distintos niveles al resto de administraciones y organismos implicados.

Asimismo, en función del nivel se activarán las medidas previstas y definidas por cada una de las administraciones competentes en sus respectivos ámbitos de actuación, con el fin de garantizar una respuesta coordinada y ajustada a sus responsabilidades.

“Del mismo modo que existen sistemas de vigilancia meteorológica capaces de anticipar fenómenos adversos, la Región contará ahora con una herramienta específica para anticipar y gestionar episodios de contaminación atmosférica”, explicó Vázquez.

Protocolo de coordinación entre administraciones

Al tiempo que se realiza el trámite de información pública para la aprobación definitiva del Plan, el Gobierno regional está impulsando la elaboración de un Protocolo Interadministrativo de Comunicación que definirá los flujos de información, los canales de aviso y los mecanismos de coordinación entre administraciones para garantizar una respuesta rápida y eficaz en todo el territorio regional.

“El objetivo es sencillo: medir mejor, anticipar mejor y responder mejor para proteger a las personas y seguir avanzando hacia una Región más sostenible y con una mayor calidad ambiental”, concluyó el consejero.

Fuente: www.carm.es